CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DE TOMA DE POSESIÓN DEL OFICIO COMO OBISPO AUXILIAR DE TOLUCA, DE MONS. MAXIMINO MARTÍNEZ MIRANDA

06
Dic

Al filo del mediodía del 6 de diciembre, se llevó a cabo la celebración eucarística en la que la Diócesis de Toluca, unida a su Señor Obispo, Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos, recibió a quien colaborará con él como obispo auxiliar para esta Iglesia particular, Mons. Maximino Martínez Miranda.

 

Reunidos en torno al Señor Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote, los obispos invitados, sacerdotes y fieles, dieron gracias a Dios por esta bendición y otorgaron un gran recibimiento a Mons. Martínez, quien dejó la sede de la Diócesis de Ciudad Altamirano para venir a Toluca e iniciar con una nueva etapa de servicio episcopal.

 

La celebración eucarística fue presidida por el Emmo. Mons. Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México; acompañado por el Señor Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola; el Excmo. Mons. Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla y un gran número de obispos, sacerdotes de la Diócesis de Toluca; de la Diócesis de Ciudad Altamirano, miembros de la vida consagrada y fieles laicos de ambas diócesis.

 

Al inicio de la celebración, Mons. Chavolla dirigió un mensaje de bienvenida a quien, como hermano en el episcopado, desde ahora será su principal colaborador, indicando que “lo más hermoso de la Iglesia es el sentido de la comunión y de la unidad”. Dirigiéndose de manera especial a Mons. Maximino, le invitó a recorrer con esperanza este momento histórico para la Diócesis de Toluca, enfrentando los desafíos propios de este tiempo en que se exige “una mayor entrega para enseñar, santificar y guiar al Pueblo de Dios”.

 

En su mensaje, Mons. Rivera recordó algunos de los pasajes dolorosos de la vida de Mons. Maximino, cuando enfrentó la enfermedad y la pobreza de su antigua diócesis, considerando que gracias a ello se ha forjado como un obispo cercano a su gente, y que esta experiencia es justo la que ahora llega a ofrecer a Toluca, recordando las palabras del profeta Isaías: “El Señor me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados” (Is 61, 1).

 

Indicó además, que la labor del Pastor debe centrarse en cuatro pilares fundamentales de la Iglesia de Jesucristo: perseverar en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones (Hc 2, 42). Al vivirlas, “el ser intrépido, la valentía de oponerse a las corrientes del momento, pertenece de modo esencial a la tarea del Pastor”; y debe ser “un árbol que tiene raíces profundas en las cuales permanece firme y bien fundamentado”.

 

Al finalizar la celebración, Mons. Maximino recibió profusas muestras de afecto de los fieles congregados para la celebración, entre las que había tanto palabras de agradecimiento y despedida de las personas que hicieron el viaje a Toluca desde Ciudad Altamirano, como expresiones de bienvenida de los fieles de Toluca, que ahora serán su nuevo rebaño.