Celebremos el día del abuelo

28
Ago

Pbro. José David Martínez Rodríguez

“No existe la vejez, existen los viejos…
Papa Francisco

 

Existen diferentes versiones sobre el origen de la celebración del día del abuelo. Algunos opinan que, desde 1983, se celebra en México, el día 28 de agosto de cada año. Independientemente de las opiniones sobre su origen, quienes colaboramos en la Pastoral Social, pensamos que conviene que el Día del Abuelo, no pase desapercibido y se tome en cuenta “a los grandes del hogar”, a aquellos que nos recuerdan nuestras raíces
y nos dan sentido de pertenencia a una familia, a unpueblo, a una nación.

¿Cómo celebrar el Día del Abuelo?
Sería conveniente organizar foros o conferencias a nivel parroquial para reflexionar sobre el tema del envejecimiento o, sobre la realidad de los adultos mayores en  México, tomando en cuenta que se prevé, que para el año 2050, uno de cada cuatro mexicanos será adulto mayor y considerando que en la actualidad sobre todo en las ciudades, los adultos mayores padecen muchas necesidades y carencias que los hacen muy vulnerables: por ejemplo, los trasportes son difíciles de abordar (sobre todo los autobuses o camiones) y muchos semáforos “duran muy poco” y no toman en cuenta sus posibilidades motrices. Otra forma de celebrar este día podría ser organizar encuentros intergeneracionales de intercambio de historias de vida, sueños y proyectos, entre los abuelos y sus familiares o, simplemente con los niños y jóvenes de la propia familia parroquial.
Porque el diálogo los puede enriquecer mutuamente. Sobre todo en esta época en que muchos jóvenes crecen desarraigados, es decir, sin familia, sin historia y, en consecuencia sin raíces.

También, la celebración del día del abuelo podría ser una oportunidad para iniciar en la parroquia un grupo de adultos mayores, donde ellos puedan interactuar con otras personas de su edad, crear lazos de amistad, redes de apoyo y, vivir y compartir su fe. La Pastoral Social de nuestra Diócesis
está dispuesta a asesorar a las parroquias que quieran iniciar este tipo de pastoral.

Ojalá y que estas breves sugerencias nos animen a organizar el día del abuelo, ya sea de manera familiar o parroquial, tomando en cuenta la gran riqueza que nos regalan cada día los más viejos. Como nos dice el Papa Francisco: “… viejo es una palabra preciosa, tenemos que estar contentos
y sentirnos orgullosos de ser viejos, ser viejo es un privilegio…significa tener suficiente experiencia para poderse conocer y reconocer en los errores y en los aciertos, significa la capacidad de volver a ser potencialmente nuevos, cómo cuando éramos jóvenes, significa haber madurado la experiencia necesaria para aceptar el pasado y, sobre todo, haber aprendido del pasado”.