LA MISIÓN

21
Oct

DOMINGO XXIX TIEMPO ORDINARIO

 

Celebramos el domingo mundial de las misiones (DOMUND), es el domingo destinado en toda la Iglesia Universal para orar por las misiones y por los misioneros que se encargan de llevar la palabra de Dios a los lugares donde aún no la conocen. Los misioneros son personas que van a hablarles de Jesús como su salvador, de enseñarles a rezar, amarse unos a otros, a cumplir los mandamientos de Dios. Especialmente hacen esta misión en los hospitales, albergues, leprosarios, acilos, y son personas que prestan este servicio de misión de tiempo completo o por temporadas. Por eso es importante en este día ayudarles con nuestra oración y también con un apoyo económico.

Jesús les dijo a sus discípulos: vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda creatura. Es el mandato de la misión que Jesús quiere que realicemos. Tal vez algunos de nosotros no nos favorezca el tiempo para ir de misión hacia algunos de los más de 980 centros o territorios de misión y llevarles el evangelio. Pero si podemos realizar la misión en los lugares en que nos desenvolvemos cotidianamente: por ejemplo en nuestra casa con nuestra familia puede ser tierra de misión ya que tal vez haya algunos miembros que no conozcan a Jesús, pensemos en el esposo que no quiere conocer el amor que Jesús quiere sembrar en él o en la esposa que no acepta a Jesús en su corazón o en los hijos que no quieren saber de Jesús porque el mundo del joven de hoy los llama a vivir sin Dios, o la nuera o el yerno que no aceptan casarse para no comprometerse con lo que Dios les pide. Otra tierra de misión puede ser el trabajo laboral ahí donde el patrón o el empleado no viven la caridad, la unidad, la dignidad, la trasparencia, que son enseñanzas que Jesús nos dejó para generar la unidad, la paz unos a otros.  Otra tierra de misión pueden ser las escuelas, evangelizar con nuestros buenos actos a maestros y compañeros alumnos para que se viva el respeto a la vida humana y a la enseñanza. Otra tierra de misión puede ser los centros de diversión que frecuentamos, llevar buenas actitudes para estos lugares es la mejor evangelización que podríamos hacer.

Como vemos hay mucho por evangelizar en estos campos de misión, por eso los invito a que juntos meditemos cómo están estas tierras de misión que frecuentamos día a día cada uno de nosotros y si en algunas hace falta llevar buenas noticias, buenos actos, pues entonces pongámonos en marcha a evangelizar como buenos misioneros que somos. Recordemos lo que dijo Jesús: yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.