NECESIDAD DE ESTAR A SOLAS CON EL MAESTRO

20
Jul

22 de julio
XVI domingo del tiempo ordinario
Mc 6, 30-34

 

Pbro. Francisco V. Romero Velázquez

  El texto del evangelio que hemos escuchado nos presenta la atención y el cuidado que Jesús tiene para con sus discípulos una vez que llegan de la misión a la que fueron enviados; los invita a retirarse a un lugar apartado para que descansen y recuperen las fuerzas. Pero también para compartir con su Maestro todas las experiencias que tuvieron en la misión. Seguramente fueron momentos extraordinarios, en los que Jesús les preguntaba y los escuchaba.

Eran tantos los que iban y venían, que no los dejaban descansar. Los evangelistas, en muchas ocasiones nos narran jornadas completas de las actividades de Jesús, y también, cómo es mucha la gente la que lo sigue. Incluso, Jesús dirá que le da lástima esta gente, porque llevan ya varias jornadas con él, se compadece y les da de comer. Por eso les dedica también tiempo a sus discípulos, y busca la oportunidad para estar solamente con ellos.

La vida de cada cristiano en este mundo, es también un servicio a Dios, a la familia, a la sociedad y en muchas ocasiones está repleta de actividades, tareas, compromisos, que sentimos que el tiempo nos absorbe, que nos faltan horas para llevar a cabo nuestras tareas. Esto hace que en la mayoría de los casos experimentemos el cansancio que nos lleva a buscar con ansiedad buen descanso.

Y es aquí en donde debemos aprender a descansar, la buena organización de nuestros planes, la buena organización de nuestro trabajo, nos llevará a tener tiempo de sobra. De tal forma que no solamente podremos descansar para recobrar las fuerzas; sino que también y sobre todo, tendremos el tiempo necesario para estar con Jesús en la oración, en donde podremos platicar con él y en donde nos animará a seguir adelante. Urge estar a solas con Jesús.