Respeto, no colaboracionismo, dice presidente de la CEM

30
Abr

 

Ante el actual contexto político de México, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, asegura que los líderes católicos del país mantendrán una actitud de respeto hacia las autoridades civiles “sin renunciar a nuestro derecho de exponer la verdad en la que creemos”.

El presidente del órgano colegiado de obispos mexicanos confesó que en medio de la polarización política de México algunas voces “nos piden, e incluso nos exigen una actitud más combativa, no sólo de resistencia sino de franca oposición”. Sin embargo, acentuó que la posición de los obispos será siempre de respeto a las autoridades e incluso de apertura a la colaboración en asuntos comunes, “pero abandonando cualquier deseo de colaboracionismo cómplice y supuestamente útil”.

Electo presidente de la CEM en noviembre del 2018, el arzobispo Cabrera prácticamente ha representado al colegio de obispos ante la administración de Andrés Manuel López Obrador denominada “Cuarta Transformación” y, en palabras del propio presidente de la República, hay coincidencia en la necesidad de que las iglesias participen en la construcción de paz, la reconciliación nacional y el fomento de los valores morales.

El arzobispo Cabera López emitió su mensaje de apertura a la 107a Asamblea Plenaria de la CEM que se realizará de este 29 de abril al 3 de mayo y que convoca a más de centenar y medio de obispos católicos de la República mexicana en el que destacó las “emergencias pastorales” que vislumbra para el episcopado: jóvenes, migrantes y sacerdotes.

“Debemos reconocer que, como Iglesia, atravesamos una etapa de crisis y de gran dificultad. No sólo por los escándalos que tanto han afectado nuestra credibilidad y autoridad moral, sino por el cambio de época que estamos viviendo y al que no estamos respondiendo de manera adecuada”.

En el discurso, Cabrera plantea una profunda autocrítica: “no alcanzamos a comprender… se nos dificulta tener una respuesta adecuada… estamos desconcertados” y plantea su confianza en las motivaciones del Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 aprobado por los obispos el año pasado.

“Dialogar más que imponer, es nuestro reto”, reconoció el arzobispo Cabrera y planteó respuestas ante las emergencias pastorales: Potenciar el compromiso social de los jóvenes; promover la acogida e integración de los migrantes en su paso por México; y fortalecer el cuidado integral de los sacerdotes, “mantener el equilibrio pues no podemos encubrir delitos, pero tampoco perder a nuestros presbíteros”.

Sobre el tema de los abusos cometidos por sacerdotes contra menores, el arzobispo Cabrera parafraseó al administrador apostólico de Santiago de Chile, el fraile capuchino Celestino Aós: “No son buenos momentos para la Iglesia y hay que asumir errores y trabajar juntos para enfrentar la grave crisis que involucra a todos”.